- La movilización nacional busca también exigir mayor contratación de personal, mejores condiciones laborales y respeto a los derechos adquiridos.
Por: Sandra Salazar
Trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) aclararon que no están en contra de las evaluaciones de desempeño, sino de las condiciones bajo las cuales se pretende aplicar el nuevo mecanismo, al considerar que podría poner en riesgo su estabilidad laboral y abrir la puerta a decisiones subjetivas.
Durante la marcha realizada este viernes sobre el bulevar Luis Donaldo Colosio, como parte de una movilización nacional, Alfonso López, trabajador del Poder Judicial, explicó que las evaluaciones han formado parte de su desarrollo profesional y que anteriormente eran necesarias para acceder a mejores puestos.
TEMEN PERDER SUS PLAZAS
Una de las principales inconformidades es que los resultados de las evaluaciones podrían determinar la permanencia de los trabajadores, incluso de aquellos que obtuvieron sus bases mediante procesos de selección.
Además, cuestionan que una parte de la calificación dependa de las valoraciones de sus superiores jerárquicos, pues consideran que esto podría generar presiones laborales o favorecer decisiones personales.
Los inconformes también expresaron su preocupación de que el mecanismo sea utilizado para liberar plazas y permitir el ingreso de personal cercano a nuevos titulares, situación que señalan como un riesgo, sin que hasta ahora se haya acreditado que esté ocurriendo.
PIDEN REGLAS CLARAS Y CONDICIONES DIGNAS
López señaló que otro motivo de inconformidad es la falta de claridad en los lineamientos y la ausencia de una participación efectiva de los trabajadores en su elaboración, pese a que, aseguró, anteriormente les habían ofrecido mesas de trabajo.
También cuestionó que el esquema de evaluación no contemple bajo las mismas condiciones a personal de confianza, titulares de órganos jurisdiccionales y ministros.
A esto se suma la sobrecarga laboral. De acuerdo con el entrevistado, en Hidalgo aproximadamente 400 trabajadores atienden más de 10 mil asuntos, mientras enfrentan jornadas que pueden extenderse hasta la madrugada sin remuneración por horas extraordinarias.
Por ello, insistieron en que su exigencia no es eliminar las evaluaciones, sino establecer mecanismos transparentes, objetivos y equitativos, que no comprometan injustificadamente las plazas que han obtenido mediante su desempeño profesional.
La movilización nacional busca también exigir mayor contratación de personal, mejores condiciones laborales y respeto a los derechos adquiridos.