- El grupo de Cuautepec combinó turismo comunitario, cuidado ambiental y senderismo en la zona del Campanario.
Por: Catalina Martínez
Entre la labor del turismo comunitario, a través de la agrupación Águilas Errantes de Cuautepec, el domingo pasado se convirtieron en cosechadores de vida, aquí el relato del guía y activista ecológico Saúl Artega Sánchez.
“Esta semana hicimos algo diferente. Esta vez no fuimos a conquistar una montaña; fuimos a devolverle a la tierra un pequeño esfuerzo, con la esperanza de que la naturaleza siga acompañándonos durante muchos años.
Nos reunimos en Tezoncualpan, donde realizamos una jornada de reforestación, principalmente en el área del Campanario. Elegimos este espacio porque queremos que los propios administradores y habitantes de la zona puedan darle seguimiento a los árboles que plantamos y acompañarlos en su crecimiento.
Tuvimos la fortuna de ser recibidos por la Subcomisaría Ejidal, quienes nos compartieron sus conocimientos sobre los árboles de la región y, entre una actividad y otra, tuvimos largas conversaciones sobre la historia local.
Después de poner las manos en la tierra, llegó el momento de volver a caminar.


Subimos a un circuito de miradores naturales y bosque, y fue ahí donde vivimos una de esas experiencias que hacen que una ruta tenga un significado especial.
Algunas personas llegaron pensando que quizá no serían capaces de completar el recorrido. Sin embargo, con esfuerzo, acompañamiento y mucha determinación, terminaron caminando hasta tres veces la distancia que originalmente pensaban que podían recorrer.
Y eso nos dejó una enorme satisfacción.
Porque en Águilas Errantes no se trata solamente de llegar primero, subir más alto o caminar más kilómetros; se trata de descubrir que muchas veces somos capaces de hacer mucho más de lo que creemos.
Terminamos cansados, satisfechos y, sobre todo, disfrutando una convivencia diferente entre amigos, familias y nuevos compañeros de sendero.
Queremos agradecer especialmente a la Instancia de la Juventud, que nos brindó seguimiento y acompañamiento para hacer posible esta actividad, así como a las personas de Tezoncualpan que nos recibieron y compartieron con nosotros parte de su conocimiento y de su historia.”
Fotos SAS